Critica a los FPS modernos

Critica a los FPS modernos

Sin  dudas los títulos del género Firts Person Shooter (FPS) gozan de una popularidad abrumadora en la comunidad gamer y  esto se debe a la nobleza que traen consigo. Se necesitan dominar todas las cualidades básicas que definen a un buen gamer para destacar en el mundo de los FPS. Habilidad, toneladas de práctica y mucha inteligencia. Destacan por su facilidad con la que pueden narrar historias  en cualquier tipo de contexto o escenario y por brindar al jugador el mayor nivel de inmersión. Durante los últimos años se ha abusado del género FPS hasta grado de perder su concepto original, elementos técnicos que en su momento consideramos muy innovadores hoy en día son bastante pesados debido a que se repitieron tanto que cada entrega parecía una copia de otra anterior, los más comunes son:

Nivel de Dificultad Inconsistente: en sagas más recientes como COD, los jugadores creen que acabar la campaña en dificultades altas les dará la habilidad necesaria para destacar en el multijugador online. En los primeros intentos seremos completamente aplastados por veteranos del juego online, y por una razón muy sencilla, somos malos. Terminar la campaña es una victoria vacía en los FPS modernos, no logramos gran cosa al concluirlos más que conocer su historia que suelen ser muy llanas y superficiales. Los FPS modernos no recompensan o motivan al jugador a mejorar como lo hacían sus predecesores.

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Falta de Habilidad: las mecánicas básicas que estaban presenten en las entregas antiguas llevaba al límite a los jugadores e imponía un reto sobre ellos. El combate, movimiento y ritmo de juego no permitían la calma en ningún momento, se precisaba pensar rápido y a mejorar cada día, DOOM y QUAKE son dos franquicias que representan perfectamente este punto. Actualmente  los FPS cuentan con “habilidades especiales” que limita la habilidad del jugador y que eventualmente termina por matar la popularidad del título. La recompensa y el asombro inmediato son muy gratificantes la primera vez que lo experimentamos pero que aburren con el tiempo.

Progresión sin base: este punto es muy importante ya que para disimular la falta de mecánicas de juego muchos FPS utilizan un sistema de progresión que limita a jugadores novatos y recompensa a los que dedican más horas. Estos títulos bloque armas, equipos, vehículos detrás una progresión sin chiste. ¿Quieres usar un Rifle de asalto? Perfecto, primero debes jugar 30 horas. ¿un nuevo vehículo? Como no, primero llega a nivel 100. Ejemplos como los anteriores abundan, esto hace que los jugadores con más tiempo de juegue masacren a quienes están dando sus primeros pasos aunque su nivel de habilidad sea bueno. Algo injusto, los jugadores deben destacar por habilidad y experiencia, no por pasar más tiempo jugando o comprar la entrega el día de su lanzamiento. Cualquier personaje debe ser competente desde el inicio, sin embargo, vemos a novatos saliendo a “competir” con una pistola de agua mientras que otros jugadores tienen todo el armamento y equipo desbloqueado.

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Vida regenerativa: gracias a esta mecánica la acción puede ser continua y sin límites, si recibimos daño solo debemos buscar cobertura, esperar 5 segundos y listo, todo el daño se fue. Antiguamente debíamos regresar por kits médicos y a pesar de que la acción no era tan desenfrenada debíamos utilizar mejor la cabeza y buscar una estrategia adecuada. Con la vida regenerativa los FPS son más fáciles y sin mucho reto. Wolfenstein The New Order presenta un punto intermedio entre la vida regenerativa y los kits médicos muy interesante y que sería bueno que otras entregas copien.   FPS - regenerative health

Otro defecto de los FPS modernos, es que no dejan pensar al jugador, lo incapacitan casi por completo y lo limitan a seguir órdenes y misiones, la mayoría de los problemas se resuelve con tiros y explosiones. Afortunadamente los videojuegos evolucionan, actualmente los FPS a mundo abierto tratan de superar las limitaciones que ya hemos visto planteando nuevas mecánicas y sistemas de progreso, esperemos que no terminen abusando de ellas con el tiempo.