The Witness: Reseña

The Witness: Reseña

The Witness es un juego de acertijos desarrollado principalmente por Jonathan Blow, creador de uno de los primero éxitos indies (Braid). En este título recorreremos una isla desierta resolviendo paneles con complejos acertijos. The Witness no es un video juego genérico y no es para todos, sobran los momentos en que queremos romper el mando contra la pantalla debido a su dificultad, sin embargo, nos sentiremos como prodigios de la lógica cuando resolvamos algunos de sus puzles. Lo que mejor define a The Witness es la relación amor-odio productos de sus acertijos.

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Sistema de Juego

The Witness crea un dialogo secreto con su jugador desde el principio, cada acertijo respeta la inteligencia del jugador, no tiene tutoriales ni explicaciones que lo traten como un idiota, al mismo tiempo no es confuso, siendo nuestra intuición y sentido común nuestra guía para resolver los acertijos geométricos.
Jugar este título implica usar el cerebro, no hay cabida para la distracción. No jugaras para relajarte después de un día arduo de trabajo o escuela, posiblemente empieces a ver acertijos en todos lados con el paso de los días. Para resolver los puzles es útil dibujar, tomar fotos de la pantalla, usar un espejo, etc. Cualquier ayuda es buena, en ocasiones los acertijos son tan elementales como el Tetris, pero en otras resulta tan complejo como el ajedrez o el Go. En cada parte del juego aprendemos las bases para resolver paneles que se vuelven exponencialmente complejos.

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Algo interesante del juego es que articula y agota mecánicas nuevas en cada acertijo, ya sea que estemos en un pantano o un castillo, la manera en la que debemos resolver los acertijos en cada caso son completamente distintas y tan exigentes que sentiremos que llevaron la idea hasta el límite.

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Apariencia y Sonido:

La parte más floja del título es su interfaz, a primera vista parece un simulador de caminar. Si bien el mundo que el equipo de creación creó es muy bello, sencillo, con estilo y elegante, también es estéril. Más que árboles, castillo y naufragios, todo parece una idea pensada para alejarnos del hecho de que estamos en un lab de prueba, aunque a juzgar por la estética talvez sea esa la intención. Los escenarios parecen un pretexto para volver al título tridimensional cuando la mayoría de sus acertijos son bidimensionales.

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En cuanto al sonido, salvo algunas grabaciones distribuidas en ciertas locaciones no escucharemos mucho. La idea del juego en que centres tu atención en resolver sus acertijos, más que música, The Witness tiene sonidos ambientales. Lo más probable es que no notemos la ausencia de la música debido que estaremos absortos en la resolución de problemas. Tomando en cuenta lo anterior, la ausencia de música talvez no sea considerada como un punto negativo sino como un elemento de inmersión. The Witness es un juego para estar concentrado en una sola tarea.
Este título es básicamente un simulador de caminar con puzles, no hay un ritmo o estructura marcada más allá de tu capacidad para resolver paneles. Resulta muy agotador resolver acertijo tras acertijo. En ocasiones los acertijos son tan complejos que llegan a frustrar y nos forzara a explorar un poco en busca de un desafío más sencillo solo para regresar más sabios y solucionar lo que dejamos pendiente. En total nos esperan unas 20 horas o más de juego de puros acertijos.

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The Witness seguramente te obligara a descansar tu cerebro, ya que no es cuestión de voluntad sino de agotamiento mental. Algunos paneles nos exigirán tanto que una vez resuelto y ver que el siguiente es aún más difícil querremos cerrar el juego y darnos un respiro. Algunos puzles aparentan ser imposibles de resolver ya que llevaran nuestra lógica a niveles insólitos, sin embargo, pocas experiencias son tan gratificantes como ese momento de iluminación súbita en la que razonamos la respuesta y la introducimos de manera triunfal en el juego, toda la frustración se va al diablo y por un breve instante seremos genios que han desentrañado uno de los enigmas de la existencia. Ese pequeño instante es precioso y raro en el contexto de los videojuegos modernos que hará valer la obsesión que se tiende a desarrollar por el título.

Conclusión

The Witness no es para todos, solo los amantes de los puzles y hardcores empedernidos podrán terminarlo sin guía, es un juego que exigirá y frustrara al punto que querremos abandonarlo, pero si persistes en resolver los acertijos, si ensayas una y otra vez las respuestas hasta dar con la indicada tu recompensa serán esos destellos de entendimientos, momentos muy breves de alegría que justifican el esmero y la frustración. Para comprender The Witness es necesario destruirnos. Podemos ver un poco mas